El uso eficaz de la PCR en el ciclo de los materiales
El PCR devuelve los plásticos del flujo de residuos a la cadena de valor y puede contribuir a reducir la necesidad de materias primas de origen fósil. Sin embargo, que el PCR sea la opción adecuada depende de la aplicación concreta y de sus requisitos, entre los que se incluyen la calidad, la uniformidad del color, el olor y la disponibilidad.
Tras su uso, los materiales reciclados suelen reciclarse de nuevo junto con otros plásticos. Aunque el análisis químico puede indicar con qué frecuencia un plástico podría reciclarse teóricamente, el reciclaje en la práctica funciona de manera diferente. En la práctica, los plásticos individuales no se reciclan repetidamente de forma aislada. En su lugar, los flujos de plástico usado se clasifican, procesan y preparan para nuevas aplicaciones, a menudo junto con otros materiales reciclados o material virgen. Un control de calidad regular ayuda a garantizar una calidad y unas propiedades uniformes en los materiales reciclados.
Que un material pueda reciclarse —y con qué frecuencia— depende de muchos factores, entre ellos el tipo de plástico, la calidad de la clasificación y la limpieza, el diseño del envase y los requisitos del nuevo producto. Lo más importante es que el material recuperado pueda transformarse en material reciclado de alta calidad para su uso posterior. Esto es precisamente lo que pretenden lograr las soluciones modernas de envases reciclables y el uso específico de materiales reciclados.

